Los días cargados de estrés o cansancio pueden provocar falta de concentración, al punto de que muchas veces la persona no recuerda dónde deja su teléfono celular o no sabe qué iba a buscar en un cajón que abrió en un momento determinado.
A esto se le denomina “falta de concentración”, que conlleva a perder la secuencia de las actividades que desarrolla, indica el neurólogo internista Felipe Villarreal.
El individuo, por estar sumergido en el estrés, un estado de cansancio o de tristeza, piensa en otras cosas y no se concentra en las acciones que ejecuta, añade.
Este accionar guarda relación con factores emocionales y afectivos, aclara Villarreal.
Lo más probable es que se mejore la situación cuando pasen estos episodios, subraya el médico general Rubén Rodríguez, recordando que este panorama es algo que muchos viven a diario.
Villarreal deja claro que estos casos de olvido no se enmarcan dentro de una “pérdida de la memoria”, ya que este es un problema más serio y tiene que ver con problemas de demencia.
No obstante, la persona debe alarmarse cuando esta situación interfiere con su vida profesional y personal, ya que cuando estos episodios traen conflictos familiares o en el trabajo se debe buscar ayuda profesional, subraya Rodríguez.

