Al celebrar sus 100 años de vida el viernes, la indómita actriz Olivia de Havilland finalmente rompió su silencio sobre la rivalidad entre hermanas más famosa de Hollywood.
En una rara entrevista, la última sobreviviente de la Edad Dorada de Hollywood reveló sus verdaderos sentimientos hacia su difunta hermana Joan Fontaine, la mujer a la que se refiere como la “Dama Dragón”.
Mientras posa sobre un diván en un recatado vestido negro en su residencia, la aún glamurosa ganadora de dos Oscar dice en broma que solo “las perlas son falsas”.
De Havilland dijo que la “leyenda de una pelea” con su hermana fue creada por un artículo titulado “Sister Act” en la revista Life después de los Premios de la Academia de 1942, cuando ambas estaban nominadas.
Fontaine, la menos conocida de las dos, ganó por La sospecha. De Havilland competía por La puerta de oro. No podemos saber qué diría al respecto Fontaine; la actriz murió en 2013. Pero, al describir los Oscar de 1942 en sus memorias de 1978 No Bed of Roses, pintó un cuadro un poco diferente.
“Toda la animosidad que sentimos mutuamente cuando niñas, las haladas de pelo, los partidos salvajes de lucha, la vez que Olivia me fracturó la clavícula, todo volvió a mi mente en imágenes caleidoscópicas”, escribió.
De Havilland ganó los premios de la Academia por Lágrimas de una madre en 1947 y por La heredera en 1950, pero al parecer eso no la hizo más simpática hacia su hermana menor. Tras su victoria de 1947, Fontaine se acercó para felicitar a De Havilland y esta la desairó.
“Por mi parte, siempre fui amorosa, aunque a veces estuve distanciada y, en los últimos años, apartada”, dijo de manera sucinta.

