Tamara del Moral • tdelmoral@prensa.com
Comprender mejor la epigenética y los microbiomas en el cuerpo humano puede dar luces sobre los mecanismos que llevan a desarrollar una enfermedad para crear nuevos medicamentos. Además, la interceptación de enfermedades, que consiste en identificar personas que tienen un mayor riesgo de padecer ciertas condiciones para intervenir tempranamente, podría evitar que en un futuro se conviertan en pacientes. Un reto de la medicina personalizada es darle al paciente adecuado el tratamiento que necesita, en el momento preciso.
Estos fueron algunos de los puntos tratados en el IV Seminario de actualización médica de Janssen (división farmacéutica de Johnson & Johnson) para Centroamérica y el Caribe, que terminó ayer en la ciudad de Panamá y donde se congregaron más de 400 médicos especialistas.
La epigenética es como un “lenguaje escondido del ADN” que consiste en marcas o señales químicas que funcionan como un interruptor de “encendido y apagado” de los genes, para hacer que estos se expresen o no, con sus consecuencias. Desde esta perspectiva, la epigenética puede explicar los mecanismos de muchas enfermedades, por qué las personas responden de distintas maneras a los medicamentos, y abrir nuevas oportunidades de tratamiento, explicó el Dr. Manell Esteller, director del programa de epigenética y biología del cáncer del Instituto de Investigaciones médicas de Bellvitge en Barcelona. Es un campo que ya se explora en oncología y se está viendo también en lupus eritematoso, obesidad y esquizofrenia.
Por otro lado, Alexander Alekseyenko, fundador y director del programa de investigación del microbioma humano de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur, se refirió a la aplicación de la informática para estudiar los microorganismos que viven en el cuerpo y su influencia en el metabolismo, cambios genéticos, procesos inflamatorios e inmunidad de las personas.
Los humanos tienen unos 30 trillones de células, pero también una flora de alrededor de 30 trillones de microorganismos. Estos microbiomas son de interés para la ciencia porque hay estudios que sugieren que pueden dar protección contra enfermedades, pero si son alterados, se asocian al desarrollo de la enfermedad de Crohn, enfermedades metabólicas y cáncer, entre otras. Los microbiomas pueden servir como marcadores diagnósticos y para desarrollar fármacos nuevos.
Benjamin Wiegand, director global del programa Acelerador de Interceptación de Enfermedades y miembro del equipo de investigación y desarrollo de Janssen, mencionó que la interceptación permitiría evitar el desarrollo de enfermedades. Por ejemplo, se podría identificar a pacientes con riesgo de sufrir una agregación de proteínas en el cristalino del ojo, que los llevaría a tener cataratas, para evitarlo mediante un tratamiento.
Durante la jornada de dos días, los expertos también hablaron sobre los medicamentos biológicos y biosimilares, y en el campo de gastroenterología, sobre el impacto de la enfermedad inflamatoria intestinal en el embarazo, y la búsqueda de una “remisión profunda” de la colitis ulcerativa y la enfermedad de Crohn, que involucra no solo eliminar los síntomas (diarrea, dolor abdominal, sangrado, etc.), sino también tener resultados positivos en los análisis de laboratorio y endoscopía.

