El cuarto paciente al que fue implantado un corazón artificial de la firma francesa Carmat falleció por complicaciones médicas, ligadas a su estado crítico antes y después de la operación, pero la prótesis no está relacionada con su deceso, anunció Carmat la noche del miércoles pasado
“Hemos realizado una implantación en un paciente en fase terminal de insuficiencia cardíaca. La implantación transcurrió convenientemente y la prótesis fue satisfactoria a lo largo de su funcionamiento. El paciente falleció por complicaciones médicas no relacionadas con la prótesis”, indicó el profesor Pascal Leprince, jefe del servicio del Instituto de Cardiología del hospital de la Pitié-Salpétrière de París, en un comunicado de la empresa.
El paciente, de 58 años, aquejado de insuficiencia biventricular severa, fue operado el 22 de diciembre por el equipo del Hospital Universitario de La Pitié Salpêtrière.
La fecha del deceso no se precisó. Dos primeras muertes de otros pacientes fueron causadas por un fallo técnico de la prótesis. El tercer paciente al que le implantaron un corazón artificial Carmat murió de forma súbita el pasado 18 de diciembre.
