El francés Yves Bonnefoy, una de las grandes figuras de la poesía contemporánea, ensayista y reputado traductor de Shakespeare y Petrarca, falleció el viernes a la edad de 93 años.
Poeta de una inmensa cultura, crítico de arte, autor entre otros ensayos de Goya, las pinturas negras, Bonnefoy publicó más de 100 libros de poesía y crítica literaria y artística, traducidos a más de 30 idiomas.
Entre sus libros más conocidos figura su primera obra poética, Del movimiento y la inmovilidad de Douve, publicada en 1953, cuando tenía 30 años, de éxito inmediato entre el público y la crítica en Francia.
También se destacan los libros de poesía Tablas Curvas (2001), Piedra escrita (1965), La Nube Roja (2003) y Tarea de Esperanza (2007).
Poeta de renombre internacional, apreciado en Italia, Alemania y Suiza y los países anglohablantes, Bonnefoy obtuvo el Gran Premio de Poesía de la Academia Francesa en 1981, y el premio mundial Cino del Duca (1995), entre otros.
A lo largo de su carrera, Bonnefoy fue declarado doctor honoris causa de varias universidades extranjeras y dictó cátedra en Ginebra y Estados Unidos.
De 1981 a 1993 tuvo a su cargo la cátedra de estudios comparados de la función poética del prestigioso Collège de France, institución que informó de su fallecimiento.
Yves Bonnefoy , autor de una poesía grave y generosa, atenta a la sonoridad, colocó en el centro de su obra el desgarramiento de la conciencia contemporánea y la función que pueden cumplir la poesía y el arte.

