Los dibujos eran para Giacometti su forma de pensar, de concretar y de hacer avanzar su pensamiento, y a ellos está especialmente dedicada la exposición “Giacometti. El hombre que mira”, que abrió sus puertas en la fundación Canal, en Madrid.
Formada con fondos de la fundación Giacometti, la muestra exhibe un centenar de obras, con predominio de los dibujos que se muestran junto a un selecto grupo de esculturas. Un gran número de las piezas, más de la mitad, ha sido restaurado para esta exposición y muchas de ellas no se habían exhibido nunca.
Se trata de una exposición diferente porque aborda el trabajo de Alberto Giacometti (Borgonovo, 1901- Coira, 1966) no como una retrospectiva, sino bajo la forma de una exposición temática, pero que al mismo tiempo abarca la totalidad de su carrera.
Una carrera en la que pasó por las formas del naturalismo, el cubismo y el surrealismo, recordó Catherine Grenier, directora de la fundación Giacometti y comisaria de la muestra junto con Mathilde Lecuyer.
La obsesión del artista suizo por la mirada no había sido tratada nunca.
