La naturaleza en todo su esplendor. Un paisaje, entre lúdico y mágico.
Así son las pinturas del artista nacional JoséÁngel Valdés, que este jueves 10 de septiembre, a las 8:00 p.m., inaugura su individual “Transición”, en la Galería Mery Palma (hotel Sheraton).
Se trata de 23 obras en acrílico, que es la técnica principal de la propuesta plástica de este egresado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá (2011).
NECESIDAD DE EXPRESAR
“Transición’ es la materialización de una perpetua necesidad de expresión. No la considero un cambio de estilo, es la continuidad de un proceso creativo constante e inagotable. Es en esencia la necesidad de traducir el lenguaje del alma. Muestro una nueva propuesta del paisaje”, explica JoséÁngel Valdés, quien ha expuesto de forma individual en cinco ocasiones y de manera colectiva en 53 oportunidades alrededor del país.
“Mi obra se centra en el paisaje como tema central, caracterizada por una técnica depurada en donde se manifiesta el manejo del contraste de color, la variedad textural y el estudio de las luces y las sombras”, resalta Valdés, cuya anterior individual fue el pasado 13 de agosto de 2014.
En su opinión, la naturaleza “es la manifestación más cercana al amor de Dios. En ese sentido, me inspira a recrearla y transmitir a través de mis pinturas ese amor”.
Previo a poner en contacto el pincel sobre el lienzo, Valdés, “en un sentido de responsabilidad y disciplina, estudió cada detalle que me muestra la naturaleza como las luces, las sombras, los colores, los aromas, los sonidos...”.
De ese estudio nacen sus pinturas como “una recreación de la realidad, como una interpretación de lo que persivo. Mis obras no son el resultado de lugares específicos ni de referencia visual presente durante su creación como cuando se toman fotos”.
Con “Transición”, que estará abierta al público hasta finales del mes de septiembre, desea transmitir “paz y reflexión” a quien la vaya a apreciar.
Su meta es colaborar a una “nueva comunión de la Tierra con el amor de Dios...”.
Sus obras aspiran a ser “un escape visual y emocional del día común”.






