El Centro de Vida Silvestre abrió sus puertas en noviembre de 2015 con la premisa de educar a la comunidad sobre el rescate y rehabilitación de la fauna istmeña.

Se trata de un pabellón instalado dentro del Gamboa Rainforest Resort, que le ha permitido a la Asociación Panamericana para la Conservación (APPC), aumentar su capacidad de rescate y abrir una ventana educativa para que el público pueda aprender sobre el rescate animal y la biodiversidad que conforma el país, explica su presidente y director asociado, Néstor Correa.

La APPC cuenta con perezosos huérfanos que perdieron su hábitat natural en incendios o por tala forestal. Otros provienen de zonas tocadas por la construcción.
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La APPC cuenta con perezosos huérfanos que perdieron su hábitat natural en incendios o por tala forestal. Otros provienen de zonas tocadas por la construcción.

Este sitio, abierto a la comunidad de miércoles a domingo, cuenta con especies que han sido heridas o se encuentran huérfanas y desorientadas, siempre bajo el cuidado especial de este colectivo y voluntarios que apoyan esta iniciativa.

Perezosos, armadillos, lagartos y una jaguar, conforman el inquilinato de este espacio dedicado la naturaleza.

El Centro de Vida Silvestre ofrece giras de 30 minutos guiadas por miembros de la APPC.

Particulares, niños y estudiantes universitarios, tanto locales como extranjeros, conforman el inventario de visitas al centro durante los últimos cuatro meses.

Para asistir, es necesario reservar al menos 24 horas antes, y solo se atiende a grupos limitados de 25 personas, en dos horarios, 11:00 a.m. y 12:00 p.m., con una donación de 7 dólares los adultos y 4 dólares por niños entre los 5 y 12 años, colaboración monetaria que sirve para costear los gastos de alimentación y atención médica de los representantes de la fauna.

La APPC atiende también reportes de animales silvestres heridos o huérfanos en el teléfono 6497-7223 o en su correo electrónico [email protected]. Más información en www.appcpanana.org.