Atajar uno de los mayores problemas ambientales del planeta, el vertido de plástico al océano, es posible y pasa por el control de la basura en cinco países emergentes, China, Indonesia, Filipinas, Vietnam y Tailandia, con medidas que en conjunto costarían 5 mil millones de dólares anuales.
Así pone de manifiesto la investigación “Deteniendo la ola: estrategias en tierra para un océano libre de plásticos”, presentada por la organización Ocean Conservancy en Puerto Rico.
Los investigadores han visto que implementando en una serie de ciudades y un número de ríos, la separación, recolección y transporte seguros y tratamiento correcto de los residuos plásticos se puede reducir el vertido en estos países en un 65%, lo que supondría una disminución global del 45% en 2025. El coste de las medidas que deberían aplicar sería de 5 mil millones al año, cifra mínima si se compara con los daños que los plásticos ocasionan en los ecosistemas, las pesquerías y el turismo.

