The Interview se ha ganado adeptos tras las apocalípticas amenazas de Corea del Norte contra esta comedia, pero para los disidentes que lograron escapar del régimen norcoreano la cinta tiene poca o ninguna gracia.
Los desertores residentes en Corea del Sur se han lanzado a verla en medio de un conflicto diplomático internacional por un filme que hace una parodia sobre el supuesto asesinato del líder norcoreano Kim Jong-un.
Estados Unidos asegura que Pyongyang lanzó un ciberataque contra el estudio de la cinta, Sony Pictures.
Tras la decisión definitiva de Sony el mes pasado de sacar la película en las salas de cine, los enlaces de internet a la película circularon con rapidez entre la comunidad opositora residente en Corea del Sur, pero las reacciones han sido una mezcla de shock y desconcierto.

