La Galería de Vittorio Emanuele II de Milán cumple este fin de semana 150 años y lo celebra a un mes de concluir la restauración que devolverá al salón milanés el brillo que presentará en la expo que la capital lombarda albergará desde mayo.
Conocida como “La Galería” entre milaneses, el pasadizo cubierto obra de Giuseppe Mengoni (1829-1877) conecta las históricas plazas de la Scala y del Duomo y encuentra las cuatro naves bajo una cúpula de cristal y hierro de 39 metros de diámetro.
Sus 2 mil 700 metros cuadrados hicieron que el escritor estadounidense Mark Twain afirmara en A Tramp Abroad que “se podía vivir una vida entera en el interior”.
Los 150 años de historia se remontan al 7 de marzo de 1865, en una ceremonia en la que el rey Vittorio Emanuele II presenció la colocación de la primera piedra en el octógono central situado bajo la cúpula, en el que se encuentran los cuatro brazos.
Un día que los diarios de la época calificaron de “horrible” por la lluvia y la nieve, y que también inmortalizó el pintor milanés Domenico Induno en “La colocación de la primera piedra en la Galería Vittorio Emanuele II de Milán”. Fue abierta al público pasados solo dos años del comienzo de la construcción, en una ceremonia que volvió a presidir el rey Vittorio Emanuele, a quien está dedicada la galería, símbolo de Milán. Pronto comenzó a ser uno de los lugares preferidos de los milaneses, aunque no quedó completada hasta 10 años después, en 1877, cuando fue concluido el arco de ingreso desde la plaza del Duomo.
