El escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez confesó en el Hay Festival de Segovia (centro de España) que, por autodefensa, trata de olvidar las historias que escribe en los libros “porque son muy dolorosas”.
“Me fijo demasiado en la oscuridad de la gente, pero un escritor tiene que ir a los conflictos de los personajes”, aseguró.
En una conversación con el periodista Juan Cruz, donde habló de su última obra, Fabián y el caos (Anagrama, 2015), centrada en la Cuba posrevolucionaria de la década de 1960, el también autor de El Rey de La Habana, explicó que por esta razón no podrá ir al estreno de la película basada en su obra y recién estrenada en el Festival de San Sebastián.
Gutiérrez, que comparte residencia entre La Habana y Tenerife, reconoció que le traumatizó mucho escribir esta obra: “Fue muy doloroso, fueron 57 días terribles, y los cuatro últimos los pasé llorando, porque me entristecía ese final”.
El también autor de poesía ha subrayado que “el oficio de escritor es muy machacante: te vuelve loco o te alcoholiza”.
