Con base de 70 músicos de todas las edades, en Chiriquí existe un proyecto que desea convertirse en una banda sinfónica. Para ello debe cumplir con algunos requisitos. Existe la enseñanza y el aprendizaje, no obstante, la falta de instrumentos y de un local adecuado están en contra de ello.
Con más de 30 años de experiencia en la ejecución de instrumentos y enseñanza, el maestro Óvido Castillo hace más de dos décadas lucha por ver materializado uno de sus sueños: establecer una sinfónica.
En este momento la banda está compuesta por 70 músicos de diversas edades y experiencias. Fotos: Eduardo E. Espinosa
Castillo detalló que ya establecieron una orquesta de cuerda, integrada por jóvenes promesas de colegios y universidades.
La idea va de la mano de un programa integral que promueve música y valores. Cuantificó que 40 músicos integran la base de la sinfónica, más 30 que ejecutan violines y cuerdas, y todos mezclan su vida académica con la musical.
Subrayó que necesitan principalmente adquirir timpanis (su forma es similar a la de los timbales) y fagots.
“Estos instrumentos, al igual que muchos más, se pueden conseguir, pero es necesario el apoyo y aporte del Estado, de la empresa privada, de alguien que nos los proporcione a través de donaciones”, subrayó.
“Con este apoyo, juntos podremos darle respuestas positivas a la sociedad en la lucha en contra de las acciones malsanas que están atacando de manera violenta a la juventud de esta provincia e igual en el resto del país”, aseveró.
La música promueve en las personas que sean menos violentas, por lo que es necesario cultivarlas en esta disciplina desde muy jóvenes, opina.
Además de la falta de instrumentos en Chiriquí, también se requieren locales para la presentación de colectivos musicales en el orden sinfónico y de cuerdas, así como de cantantes de ópera, admitió.
“No existen salas para presentar conciertos musicales de cualquier orden. No podemos desarrollar presentaciones de retretas, como se hacían de manera regular hace muchos años, simplemente por no contar con locales apropiados. Mientras este tipos de manifestaciones musicales no se retomen, solo pasarán a ser parte de nuestra historia”, expresó Castillo.


