Las películas con más presencia en los premios Oscar, que se entregan esta noche en la ciudad estadounidense de Los Ángeles, por lo menos en términos de nominaciones, son la comedia absurda El gran hotel Budapest y el drama surrealista Birdman, ambas con nueve; seguidas del drama social The Imitation Game con ocho; así como los dramas El francotirador (de corte bélico) y Boyhood (entre documental y realista), las dos con seis.
Las producciones que al final estarán contentas con la repartición de hoy serán El gran hotel Budapest y Whiplash, que obtendrán entre tres y cuatro estatuillas doradas; tras ellas irán Boyhood y Birdman, que se llevarán entre dos y tres distinciones cada una.
MANOS VACÍAS
En toda batalla hay perdedores. Este año más de una película llegó con varias nominaciones al Oscar y se irá a casa con las manos vacías.
Por ejemplo, entre las que no ganarán nada, más allá de haber sido tomadas en cuenta por los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, están Foxcatcher (cinco nominaciones), Mr. Turner (cuatro nominaciones), Into the Woods (tres nominaciones), Alma salvaje (dos nominaciones) y Guardianes de la galaxia (dos nominaciones).
PELÍCULA Y DIRECTOR
Las categorías de mejor director y película van, por lo general, casadas, ya que se parte del hecho lógico de que sin un realizador destacado no puede haber una producción valiosa.
Eso es cierto, pero, ¿qué pasa cuando hay más de un buen cineasta en la contienda y dos grandes largometrajes que merecen triunfar? ¿La solución más salomónica? El divorcio.
Espero que este año, para ser justos, se dé una separación. Es decir, que la mejor producción del año sea para ese maravilloso drama humano que es Boyhood, por ser un ejercicio innovador, creativo y único en el séptimo arte de la llamada Meca del Cine.
Mientras que el de mejor realizador sea para el mexicano Alejandro González Iñárritu por la fuera de serie Birdman, una propuesta cinematográfica inteligente, crítica y emocionante, todo al mismo tiempo.
O Richard Linklater, responsable de Boyhood, se quede con el aparte de mejor director y entonces Birdman tenga de su lado el Oscar a mejor filme, lo que convertiría a González Iñárritu en el primer director latinoamericano en obtener ese Oscar.
Birdman tiene nueve nominaciones, dos más que las conseguidas en 2007 por el mexicano en Babel, que al cierre de aquella solo recibió un Oscar: mejor banda sonora para Gustavo Santaolalla.
INTÉRPRETES
Sobre qué actores serán los que recibirán los aplausos de los asistentes a la ceremonia, eso es materia más sencilla, por lo menos, en tres de las cuatro categorías.
Actriz principal será para la maravillosa y hermosa Julianne Moore por Still Alice. Esta es la quinta nominación para una de las más importantes figuras de Hollywood, y esta vez el Oscar será suyo por ser una mujer que se enfrenta con valentía al alzeihmer.
En tanto, actor secundario recaerá en J.K. Simmons por Whiplash, que lleva a discutir a la audiencia si los métodos de su profesor de música son necesarios o no. Pocos personajes en el Hollywood de 2014 fueron tan interesantes y tan ambiguos como este docente que interpreta con brío Simmons.
Hacía años que no veía un villano tan preciso. Me llega a la mente el sargento Alonzo Harris de la electrizante Training Day (Día de entrenamiento), por la que en 2001 Denzel Washington ganó un Oscar.
La actriz secundaria irá a Patricia Arquette por Boyhood, que le permite enfrentarse al personaje más elaborado y complejo de toda su carrera: ser una madre, esposa y profesional a lo largo de casi 12 años.
Actor principal es donde hay una cierta duda. La lucha está entre Eddie Redmayne por The Theory of Everything y Michael Keaton por Birdman, y no solo por brindar ambos desempeños grandiosos en sus respectivas películas.
Redmayne tiene muchas posibilidades porque a la Academia de Hollywood le gustan los intérpretes que se enfrentan a personajes que salen adelante a pesar de sufrir algún tipo de enfermedad. Esa fue una de las razones por las cuales ganaron Jack Nicholson, Al Pacino o Daniel Day-Lewis.
Redmayne logra, física y emocionalmente, entrar en la mente y el cuerpo del astrofísico Stephen Hawking, un genio que desde joven lucha contra una enfermedad degenerativa en The Theory of Everything.
Mientras que Keaton tiene a su favor que es una estrella que resucita dentro del negocio del cine, y eso también agrada a Hollywood.
¿El desenlace? Redmayne subirá al escenario.
HISTORIAS, ANIMACIÓN Y OTROS IDIOMAS
El guión original será para The Grand Budapest Hotel y el guión adaptado para The Imitation Game.
La película animada irá para Cómo entrenar a tu dragón 2, la que rompe esa ley que dice que las segundas partes son siempre pésimas en Hollywood.
Curiosamente la primera parte de las aventuras del dragón con los vikingos no ganó en su año la estatuilla dorada, aunque estuvo nominada.
En tanto, la mejor película extranjera o en idioma no inglés será para la polaca Ida, cinta espiritual y reivindicativa que además está nominada a mejor fotografía.
Mi segunda opción es la irreverente producción argentina Relatos salvajes. Antes lo logró con La historia oficial (1986) y El secreto de sus ojos (2010).
¿El mejor documental? Citizenfour, de la directora Laura Poitras sobre Edward Snowden.
TÉCNICOS
La mejor cinematografía o fotografía será para el mexicano Emmanuel Lubezki por Birdman, quien en 2014 ya ganó el Oscar con Gravedad.
En tanto, mejor edición o montaje será para Boyhood. Hay que quitarse el sombrero ante la maestría de Sandra Adair, quien tuvo la complicada tarea de editar tres películas en una, ya que Boyhood se rodó en tres etapas a lo largo de casi 12 años.
The Grand Budapest Hotel se quedará con los apartes de dirección artística, maquillaje, peinados y vestuario.
Mejor sonido y edición o mezcla de sonido, ambas categorías serán para Whiplash. En tanto, los efectos sonoros recaerán en American Sniper y los efectos visuales serán para Interstellar.
RITMOS Y SONIDOS
No hay directores negros nominados este año al Oscar, tampoco fueron nominados actores ni actrices negros.
La Academia de Hollywood demostró una vez más que es voluntaria o involuntariamente racista, por lo que la ganadora a mejor canción será Glory de la película Selma. Ah, también porque Glory es una bella canción sobre lucha y libertad.
Johann Johansson se quedará con el Oscar a la mejor banda sonora por La teoría del todo, en la que brinda una música hermosa, sublime y épica.








