Brigadistas de rescate en un pueblo de Guatemala luchaban ayer domingo por encontrar a mil 400 indios mayas muertos por un deslave provocado por el huracán "Stan", mientras que funcionarios declararon al pueblo una fosa común.
Un pequeño grupo de bomberos enterró el domingo largos postes en el lodo que cubrió al poblado de Panabaj, en búsqueda de las víctimas, pero también temían hundirse en el barro ellos mismos.
Las lluvias provocadas por "Stan" desataron una avalancha de lodo, rocas y árboles que se estrellaron contra la pendiente de un volcán y cayeron sobre Panabaj mientras sus habitantes dormían el miércoles, cubriéndolo de barro hasta 12 metros en algunos lugares.
Los brigadistas llegaron a la zona hasta el viernes y quizás abandonen la búsqueda debido a una ley guatemalteca que pone un límite de 72 horas para encontrar a los cadáveres por motivos de salud.
La tradición maya da gran importancia al ritual de entierro de los muertos. Decenas de cadáveres han sido recuperados y los habitantes del lugar hacían listas de desaparecidos y muertos.
AYUDA GUBERNAMENTAL
El Gobierno guatemalteco ordenó ayer domingo a casi la totalidad de los funcionarios sumarse a las labores de emergencia para hacer llegar lo más pronto posible ayuda humanitaria a los 130 mil afectados por las intensas lluvias que azotan el país.
Según reportes oficiales, las inundaciones y derrumbes producto de las lluvias ya han dejado 519 muertos en los últimos días y 90 mil refugiados en albergues temporales, que dependen casi exclusivamente de la asistencia humanitaria que fluye con dificultad.
