La primera reunión del Ejército de Tailandia con los protagonistas de la crisis que vive el país, tras la declaración de la ley marcial, concluyó ayer sin un acuerdo, pero con el compromiso de volver a negociar hoy.
El jefe del Ejército, Prayuth Chon-Ocha, en calidad de director del Comando de Mantenimiento de la Paz y el Orden, presidió la sesión que se celebró por dos horas en instalaciones militares de Bangkok a puerta cerrada.
En las conversaciones participaron el Gobierno interino, el partido gobernante y el principal de la oposición, el jefe de la movilización antigubernamental, el líder de los “camisas rojas” (progubernamentales) y los presidentes del Senado y la Comisión Electoral.
Prayuth ordenó a los participantes que vuelvan hoy a la misma hora con “propuestas aceptables”, informó a la prensa el segundo portavoz del Ejército, Winthai Suvaree, tras la conclusión.
No trascendió información detallada sobre el contenido de la reunión, salvo algunos comentarios generales, como que discurrió en un buen ambiente y que se abordaron diversos asuntos, como la reforma del sistema político y qué se podía hacer para detener las protestas.
El líder de los antigubernamentales, Suthep Thaugusuban, pide que se forme un consejo popular no electo que reforme el sistema político en 12 o 15 meses para limpiarlo de corrupción, antes de acudir a las urnas.