El expresidente sudafricano Nelson Mandela sigue “muy enfermo” y no puede hablar debido a las sondas que mantienen limpios de fluido sus pulmones, aunque está relajado, dijo su exesposa a un diario local.
“Sigue siendo muy sensible a cualquier germen, por lo que literalmente tiene que estar en un ambiente estéril. Su habitación –en su casa de Johannesburgo– es como una unidad de cuidados intensivos”, contó Winnie Madikizela-Mandela al diario Sunday Independent.
“Tiene 95 años y es difícil para él, por todas las sondas que ocupan su boca para extraer (el líquido) de sus pulmones, y evitar la repetición de una infección”, detalló.
Debido a esas sondas, agregó, se comunica con gestos. “Pero los médicos nos han dicho que podrá recuperar su voz”, agregó.
