BRASILIA, Brasil(EFE/REUTERS).
Los brasileños vuelven a las urnas el domingo para elegir presidente en segunda vuelta y todos los sondeos coinciden en que el socialista Luiz Inácio Lula da Silva ganará en forma arrolladora, con más del 65% de los votos.
Lula puso fin el viernes a su campaña gratuita en televisión en un clima entusiasta y triunfalista. Agradeció a quienes colaboraron con él en su camino a la victoria y solo pidió a los electores que no dejen de participar en la gran fiesta de la democracia.
No pierda esta oportunidad de, en un futuro, poder contarle a sus hijos y nietos que usted también ayudó a cambiar la historia de Brasil, afirmó confiado y mirando fijamente a las cámaras con una amplia sonrisa.
En las filas del oficialista José Serra, el único adversario de este ex obrero metalúrgico de 57 años que golpea las puertas del poder en su cuarto intento, solo el propio candidato es capaz de esconder el clima de profunda desilusión.
Solo un milagro nos dará la victoria, reconoció Nelson Biondi, el principal responsable de imagen en la campaña oficialista.
Serra se resiste a admitirlo con palabras, pero en la habitual seriedad de su rostro muchos también identifican ahora la sombra de la derrota. La movilización en favor de mi candidatura es cada vez mayor y habrá una gran sorpresa el domingo, ha repetido con voz grave y poco entusiasmo.
Las encuestas de intención de voto no se han equivocado en las últimas cuatro elecciones brasileñas ni tampoco en la primera vuelta realizada el pasado día 6, para la que habían previsto la victoria de Lula pero, como sucedió, sin alcanzar la mayoría absoluta.
Ahora, esas encuestas son demoledoras. La última fue difundida el viernes por el Instituto Vox Populi y le dio otro mazazo a la confianza que puede conservar Serra. Según ese sondeo, Lula ganará con 64%, contra 36% del oficialista.
A pesar de su contundencia, el resultado de la encuesta de Vox Populi fue hasta mejor para Serra que el de la última realizada por la firma Toledo y Asociados, difundida el jueves, que le atribuyó a Lula un 70.8%.
Esas proyecciones coinciden con las de otras empresas de opinión. Esta semana, la empresa Sensus sostuvo que Lula ganará con 65%, el mismo porcentaje que le atribuyen al candidato socialista los últimos sondeos del Instituto Ibope y de la firma Datafolha.
El viernes, tanto Lula como Serra estuvieron encerrados con sus asesores y dedicados a preparar su participación en el último debate antes de las elecciones, que será realizado en el canal de televisión Globo, el de mayor audiencia en el país.
Este debate fue el único de cara a la segunda vuelta tendrá poco efecto sobre el resultado. Desde el punto de vista técnico, la elección está definida, reconoció Clésio Andrade, electo vicegobernador del rico estado de Minas Gerais en una fórmula encabezada por un político del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) de Serra.

