Las conversaciones telefónicas de al menos 35 líderes mundiales fueron espiadas por la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA), según un nuevo documento procedente del archivo del exagente Edward Snowden publicado ayer por el diario británico The Guardian.
La revelación se produce horas después del anunciado compromiso por parte del presidente estadounidense, Barack Obama, de saber si se ha ido demasiado lejos, es decir, si la vigilancia de la NSA superó el límite.
La información reveló que la NSA animó a los funcionarios de otras instituciones como la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Pentágono a compartir números telefónicos para su interceptación.
En el documento, que se remonta a octubre de 2006, se precisa que un funcionario entregó 200 números de teléfono confidenciales, entre los cuales los de 35 líderes mundiales, lo que permitió a la NSA iniciar su vigilancia.
Según The Guardian, el documento sugiere que este tipo de vigilancia no era aislado, sino de rutina.
La información aumenta el malestar de líderes como Francois Hollande (Francia), Angela Merkel (Alemania) o Dilma Rousseff (Brasil), que han pedido explicaciones a Obama.
