El expresidente de Sudáfrica Nelson Mandela, de 93 años, abandonó ayer domingo el hospital tras ser sometido el sábado a una laparoscopia para examinar el origen de un dolor abdominal prolongado, informó ayer domingo la Presidencia sudafricana.
“Los médicos han decidido enviarle a casa después de comprobar que las pruebas realizadas no mostraron ningún problema serio”, afirmó el Gobierno sudafricano en un comunicado difundido ayer domingo.
“El presidente Zuma desea agradecer al público por sus buenos deseos y apoyo (al expresidente Nelson Mandela)”, añadió la Presidencia en la nota oficial. Horas antes, la ministra sudafricana de Defensa, Lindiwe Sisulu, aseguró que el premio Nobel de la Paz de 1993 fue ingresado para practicársele una laparoscopia, una técnica poco invasiva que permite observar la cavidad abdominal del paciente.
El Gobierno informó que Nelson Mandela fue ingresado en un hospital debido a un dolor abdominal continuado, aunque no precisaron el centro hospitalario.
