“Estoy convencido de la inocencia de la infanta”, dijo Mariano Rajoy. “Las cosas le irán bien”.
Su defensa de Cristina de Borbón, imputada por la Justicia, desató ayer polémica en España y reforzó en su convicción a quienes hablan de un trato de favor a la hija del rey Juan Carlos.
Hasta ahora había sorteado el asunto con el formalismo del respeto a la actuación de la justicia, pero en la entrevista del lunes por la noche rompió una lanza a favor de Cristina de Borbón, cuando faltan menos de 20 días para que la hija pequeña del rey sea interrogada como imputada por presuntos delitos fiscales y de blanqueo de dinero.
“Rajoy debería decir que respetará la Justicia y no que le va a ir bien. ¿Cómo no le va a ir bien con los defensores que tiene?”, se quejó el diputado de Izquierda Unida José Luis Centella.
La primera imputación de la infanta fue anulada por una instancia judicial superior. Y ahora, con la segunda, el fiscal arremetió contra el magistrado, acusándolo de urdir una teoría conspiratoria para imputarla.
