Miles de emigrantes eritreos y sudaneses realizaron, por tercer día consecutivo, manifestaciones en Israel para protestar por la política de acogida del país y exigirle el trato legal de refugiados políticos.
“El Gobierno quiere que los israelíes tengan miedo de nosotros y que no se nos acerquen. Somos seres humanos, queremos que nos acojan, que nos miren como a seres humanos y que nos respeten”, afirmó uno de los representantes del movimiento de protesta a la edición digital del diario Yediot Aharonot.
Según este portavoz, el gobierno deforma la realidad al decir que ellos no son refugiados, en referencia a declaraciones del primer ministro Benjamin Netanyahu, que los describió como gente que viola la ley.
Al menos 60 mil africanos entraron a Israel entre 2006 y 2012 cruzando el Sinaí egipcio y no han logrado el estatus de refugiado.

