La visita pastoral que realizará a Brasil el papa Benedicto XVI, en mayo, movilizará a un contingente de por lo menos 7 mil policías, bomberos y militares, más que el doble de los 3 mil 200 efectivos que protegieron al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, durante su reciente paso por el país. Según informó ayer el portavoz del Comando Militar del Sureste brasileño, el coronel César Augusto Moura, 3 mil soldados del Ejército participarán en el esquema de seguridad destinado a proteger al pontífice, incluso de eventuales actos terroristas.
Moura afirmó que los integrantes de las fuerzas policiales y militares estarán armados con fusiles y pistolas y también con armas no mortales, como bombas de gas lacrimógeno y balas de caucho, que serán utilizadas en caso de que se produzcan disturbios populares.
Al ser indagado sobre la razón por la cual el gobierno decidió duplicar el contingente de seguridad en comparación con el utilizado durante la visita de Bush a Sao Paulo, el mes pasado, el coronel afirmó que la presencia del Papa movilizará a legiones de fieles, lo que obliga las autoridades a utilizar un número mayor de efectivos.
Según el programa oficial divulgado por el Vaticano, Benedicto XVI iniciará su primera visita pastoral a un país de las Américas el 9 de mayo, cuando desembarcará en Sao Paulo, donde permanecerá por dos días.
El 11 de mayo, el pontífice se trasladará a la ciudad santuario de Aparecida do Norte, donde inaugurará el domingo 13 la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe, que se realizará hasta el 31 de mayo.
El Papa visitará la ciudad de Guaratinguetá para conocer un centro de rehabilitación de dependientes químicos administrado por la Iglesia.

