La periferia de Damasco se vio sorprendida ayer sábado por un atentado, en el que murieron varios soldados e insurgentes islamistas, justo cuando el emisario de la ONU Lakhdar Brahimi inicia en Egipto una gira regional para preparar una conferencia de paz.
Según la agencia oficial SANA, ayer por la mañana hubo un atentado “terrorista” a la entrada de la ciudad de Jaramana, cerca de la capital. La agencia dijo que resultaron heridos 16 civiles.
El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) precisó que 16 soldados y 15 insurgentes islamistas murieron en ese atentado y en los combates que se produjeron a continuación, cuando los rebeldes intentaron tomar un retén estratégico situado entre Jaramana, considerada un bastión del régimen, y la cercana localidad insurgente de Mleha.
Según esta ONG, que recaba su información de una amplia red de activistas y médicos sobre el terreno, el atentado fue cometido por un suicida del Frente Al Nosra, un grupo yihadista afiliado a Al Qaeda.
Por otro lado, nueve peregrinos chiitas libaneses fueron liberados el viernes después de pasar más de un año en manos de los rebeldes sirios y llegaron a Turquía, anunció el ministro libanés del Interior, Marwan Sharbel.
En represalia a este rapto, dos pilotos de la compañía Turkish Airlines fueron secuestrados el 9 de agosto en Beirut, pero, tras la liberación de peregrinos chiitas, ambos fueron liberados.
La guerra en Siria ha dejado ya más de 100 mil muertos en dos años y medio.
La ONU y Estados Unidos siguen esforzándose en organizar para noviembre en Ginebra una conferencia internacional de paz.
El mediador de Naciones Unidas, Lakhdar Brahimi, llegó ayer a Egipto, donde se reunirá con el canciller Nabil Fahmy y el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi. Luego viajará a Damasco y Teherán.
También para preparar la conferencia, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, participará el martes en Londres en la reunión de los “Amigos de Siria”.