BARACK OBAMA EXPLICA SU ESTRATEGIA EN IRAK

´No quiero ser la fuerza aérea iraquí´

´No quiero ser la fuerza aérea iraquí´
El mandatario rechazó que la nueva operación militar en territorio iraquí pudiera hacerle lamentar haber retirado los militares hace tres años, porque en su momento Bagdad no aceptó concederle a

El presidente de Estados Unidos (EU), Barack Obama, no permitirá a los yihadistas del Estado Islámico (EI) imponer un califato en Irak y Siria, aunque limitará la intervención militar de su país mientras los distintos grupos étnicos y religiosos locales no logren acuerdos para tener estabilidad a largo plazo. Así lo señaló a The New York Times.

“Tenemos el interés estratégico de hacer retroceder al EI. No vamos a dejarles crear un califato en Siria e Irak, pero sólo podemos hacerlo si sabemos que tenemos socios sobre el terreno que son capaces de llenar el hueco”, señaló Obama, quien explicó que su administración está dejando claro a los líderes iraquíes –en especial a la mayoría chií– que va a apoyarlos, pero solo si demuestran que están dispuestos a llegar a compromisos que permitan tener un gobierno unitario que pueda responder a la amenaza yihadista.

“Nosotros podemos hacerlos huir por un período de tiempo, pero en cuanto nuestros aviones se vayan, estarán de vuelta”, advirtió.

Esa es la razón, aseguró Obama, por la que EU no intervino en cuanto el EI comenzó su avance. En su opinión, hacerlo habría hecho creer al primer ministro, Nuri al Maliki, y otros chiíes que no tienen por qué llegar a acuerdos con otros grupos, repitiendo “errores” del pasado.

“No quiero ser la fuerza aérea iraquí”, señaló, haciendo hincapié en que es fundamental que los propios iraquíes se hagan cargo de la situación.

Aseguró haber aprendido una “lección” en Libia, donde lamenta que la intervención internacional se quedara a medias y no hiciera un “esfuerzo más agresivo para reconstruir unas sociedades que no tenían ninguna tradición cívica”. “Esa es la lección que ahora aplico cada vez que pregunto ¿Deberíamos intervenir militarmente? ¿Tenemos una respuesta para el día después?”, dijo.

Al mismo tiempo, Obama defendió la decisión de lanzar ataques aéreos contra el EI por el riesgo de un genocidio y por la existencia de un claro consenso internacional sobre la necesidad de proteger a la población en peligro. También subrayó la importancia de defender los avances logrados por los kurdos, a quienes alabó por su respeto por otros grupos étnicos y religiosos y a los que puso como ejemplo de lo que debe hacer el resto de los iraquíes.

Por otro lado, en una comparecencia antes de salir de vacaciones, el Presidente se negó a fijar un plazo a la nueva intervención militar, e indicó que no cree que vayan a solucionar el problema en semanas. “Creo que esto va a tardar cierto tiempo”, dijo.

Advirtió a los estadounidenses que la nueva campaña para brindar seguridad en Irak requiere cambios militares y políticos y “será un proyecto a largo plazo”.

El Presidente dijo que las fuerzas de seguridad iraquíes deben reestructurarse a fin de que puedan lanzar una ofensiva, para lo cual es necesario un gobierno central en Bagdad al que los militares y los ciudadanos le tengan confianza. Agregó que Irak necesita un primer ministro, un indicio de que para él ha dejado de tener legitimidad en ese cargo el premier, Nuri al Maliki.

Afirmó que continúan los esfuerzos humanitarios para lanzar desde el aire alimentos y agua a grupos de minorías religiosas perseguidas y aisladas en una montaña, y que se efectúan preparativos para ayudarlos a salir de allí, acciones humanitarias para las que tendrán el apoyo de Francia y el Reino Unido.

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