La deuda de $140 mil que mantiene la Alcaldía de Arraiján con la empresa Incatsa, encargada de la construcción de la primera fase del anfiteatro municipal, es una de las razones por las que esta obra se mantiene paralizada.
Así lo confirmó la tesorera municipal, Liliana Mosquera, quien añadió que la difícil situación financiera que experimentó la comuna a finales de 2014 impidió cumplir con este pago.
Meses atrás la empresa abandonó la obra, luego de completar un 96% de la primera etapa, cuyo costo sumaba $299 mil.
No obstante, la dirigencia del Movimiento Arraiján Dos Mil ha solicitado al alcalde, Pedro Sánchez, confirmar si la anterior administración hizo la reserva de los fondos para completar la obra.
El estado de la estructura preocupa a los organizadores de la dramatización de la Semana Santa, quienes por años han utilizado el sitio para escenificar esta obra.
Al respecto, Félix Lorenzo, arquitecto municipal, dijo que el área será acondicionada para que la actividad pueda realizarse.
