Los últimos arrendatarios del mercado público de La Chorrera abandonaron ayer el viejo edificio, para mudarse a un mercado provisional donde estarán hasta que la Secretaría de la Cadena de Frío concluya la construcción del nuevo edificio.
Cristóbal Barrios, quien por 44 años vendió mariscos en este mercado, aseguró que el cambio de local podría causar una baja en las ventas durante las primeras semanas.
Por su parte, Walter Valenzuela, administrador del inmueble, dijo que el traslado de los arrendatarios hacia el mercado provisional se inició el pasado viernes.
El mercado provisional tiene un cuarto frío que permitirá a los carniceros sacar el producto a medida que sea vendido, aunque la mayoría optó por mantener todos los cortes de carne a la intemperie, siguiendo su acostumbrado sistema de trabajo.
