La calidad de los alimentos deshidratados que son distribuidos en los planteles educativos del país salió nuevamente a relucir con la queja de padres de familia de la escuela de Toza, en el distrito de Natá, en Coclé.
Holger Saltos Vera tiene una hija que estudia en este colegio, la cual enfermó con problemas estomacales luego de consumir la comida.
Saltos comentó que desde hace un mes se registra esa situación y que la administración de la escuela tiene conocimiento de ello.
“Yo probé ese alimento y me provocó malestar. Si a uno como adulto le causa ese efecto, qué se puede esperar en un niño”, expresó.
Mientras tanto, Amalia Sevillano, madre de familia de este plantel, estimó que esa situación debe ser denunciada ya que los únicos afectados serán sus hijos.
Contó que su hija de 10 años se ha quejado de dolores estomacales y siempre después de que la consume.
La primera denuncia sobre la calidad de estos alimentos que distribuye el Programa de Ayuda Nacional (PAN) se originó en Veraguas el pasado mayo, precisamente en escuelas de seis distritos de la provincia.
En aquella ocasión se registraron cuadros de diarrea y vómito en estudiantes que consumieron el arroz con pollo de manufactura brasileña, pero luego residentes de otras comunidades desmintieron la información.
Sobre el caso de Toza, se quiso conocer la opinión de otros padres de familia de la escuela primaria, pero de seis acudientes consultados ninguno supo qué decir.
En el puesto de salud de Toza, la encargada del local comentó que han sido atendidos niños con casos de problemas estomacales, pero no aducen que el nuevo alimento sea la causa del malestar.
Omaira Chanis, directora de la escuela de Toza, negó el hecho y fue clara al señalar que si se estuviera dando el caso, sería la primera en dar la voz de alerta ante las autoridades educativas.
Etelvia Lozano, directora regional del Ministerio de Educación (Meduca) de Coclé, negó que haya llegado una queja formal a su oficina de la supuesta anomalía.
Según el director provincial del PAN, Daniel Nieto, desde que se empezó a distribuir este tipo de comida, solo recibieron el reclamo de padres de familia de un plantel del distrito de La Pintada, y Toabré de Penonomé el año pasado, pero la situación fue subsanada.
Defendió las virtudes alimenticias de esta comida y consideró que tal vez sea un choque de cultura lo que está ocurriendo y que “es más fácil para ellos comer arroz con frijoles que este tipo de comida”.
La recomendación que hizo el funcionario a los padres de familia es que intenten desarrollar alguna metodología de mejoramiento, como el agregarle otros ingredientes o eliminarle aquello que consideran es el elemento que hace la comida muy salada o les esté haciendo daño.

