El Movimiento 10 de Abril (M-10), que lidera la cacica Silvia Carrera, aceptó reunirse el próximo miércoles 24 con el Gobierno, pero en el Centro Misionero Jesús Obrero, en Tolé y no en la ciudad de David, como lo planteó el Ejecutivo, el viernes 26 de junio.
Para el encuentro, precisó la autoridad tradicional, llevarán como propuesta que se le entreguen los resultados de la mesa de diálogo anterior, así como la cancelación definitiva del contrato de concesión dado a la empresa Genisa para construir el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, cuyo avance se se estima en 95%.
Carrera advirtió que aceptan dialogar siempre y cuando se cumplan los puntos precitados.
Cambio de estrategia
Anteriormente, la cacica manifestó que la pasada mesa de diálogo había sido una pérdida de tiempo y que no lo haría otra vez al sentarse a negociar.
Ayer, en una reunión que empezó a las 12 mediodía y terminó a las 6:44 de la tarde, los dirigentes del M-10 concluyeron que lo mejor era dialogar nuevamente con el Gobierno.
Esta posición no es compartida por el Movimiento 22 de Septiembre (M-22), que desde hace 16 días no permite la entrada de los trabajadores de Genisa al campo de trabajo.
M-22 rechaza
Su dirigente, la cacica suplente Clementina Pérez Jiménez, descartó cualquier intento de conversar y menos dialogar con el Gobierno, y reiteró que su postura es que el presidente, Juan Carlos Varela, se decida y vaya a Barro Blanco con la orden de cancelar definitivamente el proyecto.
Ambos grupos están divididos, pese a que el objetivo común es lograr la cancelación de la hidroeléctrica.
Aguilera ofendió
La máxima autoridad de la comarca se mostró, según dijo, ofendida por las palabras del ministro de Seguridad Pública, Rodolfo Aguilera, quien aseguró en una entrevista a La Estrella de Panamá que los ngäbes han perdido poder de convocatoria, pues en el quinquenio pasado se contaban en miles los indígenas que salían a protestar contra el gobierno, pero que ahora los cierres de calle contra Barro Banco se registran con apenas 30 personas o menos.
“Si no la tuviéramos, ¿por qué la Policía puso el pasado jueves en la carretera Interamericana a más de 100 agentes con la intención de reprimirnos?”, preguntó refiriéndose a su liderazgo.
En ese sentido, aclaró que el pueblo ngäbe no quiere ningún tipo de confrontación, pero que insistirá en la cancelación de la obra.
Acusan a Miranda
Durante la reunión, el cacique local de Nöle Düima, Francisco Miranda, acusó a Ricardo Miranda, uno de los líderes del M-10, de querer dividir aun más el movimiento ngäbe buglé. Se intentó obtener detalles del motivo de sus acusaciones, pero el dirigente se retiró inesperadamente del encuentro.




