Un solo paño de la carretera Chiriquí- Bocas del Toro sirve actualmente para que transiten lugareños y turistas, debido al hundimiento ocurrido a la altura de las áreas conocidas como Willi Wazzu, y La Berrugoza, donde se produjo la mayor parte de los daños, así como en Cabello de Ángel 1 y 2, debido a las lluvias que caen en la zona.
“Los daños son graves”, reconoció el ministro de Obras Públicas (MOP), Ramón Arosemena, quien dijo que al área se trasladarán tres ingenieros, entre ellos un geólogo, para que determinen qué tipo de trabajos se requieren en los puntos críticos.
Por esta carretera transitan más de 30 mil vehículos de carga, incluyendo el transporte colectivo, selectivo y particular, comercial y de turismo.
Jose Aníbal Lezcano, director regional del MOP, afirmó que ya se trasladó personal y equipo para hacer los despejes de los puntos críticos, donde se trabaja en la nivelación, colocación y compactación de material tipo capa base.
“Se usa un solo tramo, y la situación es difícil y peligrosa”, señaló.

