En Los Llanitos, distrito de San Carlos, provincia de Panamá Oeste, el servicio de agua potable se suspende en la noche para almacenar el líquido en el tanque de reserva, que luego será distribuido a los moradores.
Edna Ovalle, presidenta del comité de salud de Los Llanitos, ente administrador del acueducto, aseguró que esta acción es la única forma de poder garantizar el abastecimiento a la población.
Con excepción de San Carlos cabecera, los otros ocho corregimientos en que residen más de 15 mil habitantes son abastecidos por acueductos rurales.
Semanas atrás hubo que solicitar ayuda a las autoridades locales para abastecer el área con carros cisterna durante dos días.
Agregó que las lluvias recientes han permitido aumentar “un poco” el caudal de la fuente hídrica, por lo que las esperanzas se cifran en que siga lloviendo.
En tanto, el alcalde de San Carlos, Víctor López, aseveró que el Municipio ha arrendado camiones cisterna para suministrar agua a los poblados de Las Uvas, El Copecito, El Higo y El Espino.
Se trata, dijo, de camiones aprobados por el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) y por el Ministerio de Salud, arrendados en $500 diarios.
En los próximos años, la situación se agravará debido a que una gran cantidad de urbanizaciones pasará a ser responsabilidad del Idaan.
Para Leonardo Salas, la escasez del agua no es el único problema, también lo son los apagones, que sacan de operación a las turbinas y obligan a los comités a comprar reguladores de voltaje.

