La presencia de murciélagos hematófagos que transmiten la rabia paralítica bovina en las costas del oriente chiricano y la posibilidad de que en búsqueda de alimento se trasladen a fincas ganaderas y poblados, tiene en alerta a las autoridades de los ministerios de Salud (Minsa) y Desarrollo Agropecuario (Mida).
Mientras que el Mida mantiene la cuarentena en una finca en el corregimiento de Boca del Monte, donde a inicios del presente mes se registró un caso de esta enfermedad, el Minsa realiza una masiva vacunación antirrábica de perros y gatos en el distrito de San Lorenzo.
Rolando Guerrero, director regional del Mida, instó a los ganaderos y a la comunidad a que denuncien los casos sospechosos de rabia, cuyos síntomas en el ganado son excesivo babeo y descoordinación motora.
La rabia paralítica bovina es una zoonosis, o sea que puede ser transmitida de los animales al ser humano.
CUARENTENA Y VACUNAS
Guerrero informó que la cuarentena sobre la finca de Boca del Monte se mantendrá por dos semanas más, mientras se realiza la captura de los hematófagos que, luego de ser impregnados de veneno, son liberados para que al volver a sus madrigueras envenenen a la colonia.
Igualmente, se continuará con la vacunación masiva de perros en las poblaciones de Horconcitos, Boca del Monte, Soloy (comarca Ngäbe Buglé), San Lorenzo y en Juay, distrito de San Félix, donde en noviembre de 2014 se confirmó el anterior foco de rabia bovina.
Al respecto, el director regional de Zoonosis del Minsa, Guillermo Chen, explicó que los perros y gatos pueden contraer la rabia por la mordedura de murciélagos, su vector natural, o por consumir agua o carne infectada con el virus de la rabia.
GANADEROS ATENTOS
José A. Lorenzo, presidente regional de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), insistió en mantener la vacunación a todos los animales de las fincas y en el control que hasta el momento se ha hecho de los vampiros.
“Como gremio, en la Anagan nos mantenemos atentos de que se cumpla el protocolo que garantice la prevención y el control de enfermedades que afectan al ganado y amenacen la salud pública”, manifestó.
Sin embargo, afirmó que un caso aislado de rabia paralítica en un millón 700 mil cabezas de ganado que existen en Panamá, “no amerita una alerta sanitaria”.
No obstante, los funcionarios del Mida y del Minsa coincidieron en señalar que es posible que en las islas o en las fincas distantes de San Lorenzo se hayan registrado otros casos de rabia paralítica bovina, aunque solo haya un caso reportado.
En Chiriquí el último caso mortal de rabia en humanos se registró en 1972, en Puerto Armuelles.

