Tenía 17 años. Era alegre, divertida, con una pasión que ya la encaminaba hacia nuevos triunfos, pero un desadaptado le cortó las alas. En vez de formar parte de la selección femenina de fútbol de Panamá, tal y como era su sueño a punto de concretarse, Deyanira Madden se convirtió hace unas semanas en una más de las frías estadísticas de homicidios que cada día se van abultando en la ciudad de Colón.
“Esta es la realidad. En Colón nos están matando a los jóvenes. Hasta cuándo seguirá esta violencia”, dijo preocupado Arcadio Acosta, docente del Instituto de Estudios Tecnológicos de Colón (IETC), centro de enseñanza en donde Madden estudiaba.
Al igual que la muerte de esta prometedora futbolista, que ha dejado luto, dolor e impotencia entre familiares y amigos, los homicidios en Colón son casi diarios y ahora se agrega la amenaza de muerte hecha al alcalde del distrito, Dámaso García.
No obstante, el jefe de la policía en la provincia de Colón, Bartolomé Agüero, considera que los homicidios han disminuido.
A manera de ejemplo, señaló que al 17 de junio las estadísticas reportaban que mientras en 2010 se dieron 73 homicidios, en lo que va del año se han producido 26 muertes violentas, lo que significa 47 menos que en el mismo período del año anterior.

