Tres protestas se registraron ayer en horas de la mañana en la ciudad de Colón por razones distintas.
A las 7:00 a.m. un grupo de familias damnificadas del reciente incendio de las casas 5005 y 5009 salieron a la calle a quemar llantas para exigir que se aceleren los trabajos para una solución temporal de vivienda, ya que muchos de ellos se hospedan en lugares incómodos, como instalaciones públicas.
También, el grupo denominado Federación de Desempleados y Trabajadores Mixtos Colonenses salió a la calle a exigir plazas de empleo. Dijeron ser alrededor de 150 y pidieron al Gobierno que buscara la forma de contratarlos.
La tercera protesta la protagonizaron jóvenes del programa Barrios Seguros, quienes pidieron que no se les suspenda el subsidio que les entrega el Estado (50 dólares semanales).
La gobernadora de Colón, Jennith Campos, atendió las demandas y pidió paciencia.

