Mientras los habitantes de la comarca guna de Madungandí, en el distrito de Chepo, todavía celebran el triunfo jurídico obtenido en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Gobierno Nacional, a través de un comunicado oficial, anunció que creará una comisión interinstitucional para dar seguimiento a lo estipulado en dicha sentencia.
En el fallo, anunciado este martes en San José, Costa Rica, sede de la CIDH, este tribunal condena al Estado panameño por violación de los derechos a la propiedad colectiva y a la protección judicial de los miembros del pueblo guna de Madungandí y emberá de Bayano.
Antecedentes
En 1972, a raíz de la construcción de la represa hidroeléctrica de Bayano, se inundaron las tierras ocupadas por pueblos indígenas que fueron reubicados en tierras alternativas. Según el fallo de la CIDH, al Estado le compete la responsabilidad internacional por no preservar el derecho a la propiedad colectiva de las comunidades indígenas afectadas, al no haber delimitado, titulado, ni demarcado por varios años las tierras alternativas asignadas al pueblo guna de Madugandí y a las comunidades emberá de Ipetí y Piriatí.
Derecho indígena
Añade el comunicado del Gobierno Nacional, que en los últimos años Panamá ha dado pasos firmes para mejorar sus leyes en materia indígena y que hoy cuenta con una de las legislaciones más avanzadas para la protección y reconocimiento de derechos a los pueblos originarios.
El documento concluye asegurando que es un compromiso del gobierno que dirige el presidente de la República, Juan Carlos Varela, promover, respetar y garantizar los derechos humanos de los pueblos indígenas.
Triunfa la justicia
El fallo de la CIDH fue considerado como un triunfo de la justicia internacional por los indígenas de la comarca guna de Madungandí, en el nordeste del distrito de Chepo, así como la condena al Estado panameño a pagarle a sus miembros $2.6 millones por daños y perjuicios. Originalmente, los gunas pedían $52 millones por este concepto, pero la CIDH no accedió a este reclamo debido a que muchos de los hechos expresados en la demanda ocurrieron antes de 1990, año en que Panamá aceptó la competencia de este tribunal internacional.
Alexis Alvarado, uno de los abogados del Congreso Guna de Madungandí, dijo estar satisfecho con el fallo de la CIDH.
En conferencia de prensa celebrada ayer, la dirigencia guna reiteró el compromiso de que se instale una comisión de ambas partes para dar cumplimiento al fallo.
En la cita estuvieron presentes autoridades de la comarca guna de Madungandí y la emberá de Alto Bayano, quienes señalaron que la sentencia debe publicarse en un medio de circulación nacional, como en el portal digital del Estado.
Audiencia
La audiencia se celebró el pasado 1 de abril 2014, en la sede de la CIDH en San José, Costa Rica.
Al concluir el proceso, el Estado panameño fue condenado por violar el derecho a la propiedad colectiva y a la protección judicial de los indígenas gunas de la comarca de Madungandí y otras comunidades aborígenes.
En el fallo se detalla que la causal de la condena radica en que Panamá no demarcó ni tituló los territorios indígenas alternativos, pese a ser su obligación de hacerlo con las tierras que fueron asignadas a estas comunidades de nativos en 1972.
El fallo ordena a Panamá a demarcar las tierras ubicadas en las comunidades de Ipetí y Piriatí Emberá, así como titular las tierras Ipetí como propiedad colectiva de dicha comunidad.
Favorece invasiones
Se determinó que Panamá además incumplió en proteger los territorios indígenas para evitar la incursión de colonos, situación que ha generado por más de tres décadas una serie de conflictos y enfrentamientos violentos entre colonos e indígenas que ha dejado como saldo la pérdida de vidas.
Ello implica que “el Estado debe delimitar, demarcar y otorgar título colectivo de las tierras a los miembros de las comunidades indígenas”, señaló Alvarado.
También le ordena dejar sin efecto el título de propiedad privada que fue otorgado a un no indígena dentro del territorio de la comunidad emberá de Piriatí.
Repercusiones
Tras el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, los indígenas emberá wounaan del Darién retomaron la lucha por la recuperación de parte de sus territorios, los que aducen han sido invadidos y usufructuados por familias de colonos latinos, a los que buscan desalojar.
Elibardo Membache, cacique de Tierras Colectivas, una reserva indígenas localizada en el sector de Arimae, Darién, planteó la posibilidad de que en última instancia recurran a dicho estrado internacional si no reciben la justicia, por la invasión de sus tierras.
Aludió al reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia que favoreció a una familia latina que califican de invasora en Arimae.
Los emberás wounaan están preocupados, afirmó, pues al favorecerse a una de las 13 familias invasoras, lo más seguro es que también fallen igual para los otros.
CRÓNICA DE UNA CONDENA PREVISTA
1972
Desalojo de Bayano para construir la hidroeléctrica.
1990
Panamá acepta competencia de la CIDH.
2014
Se celebra la audiencia en San José, Costa Rica.
2014
Condenan a Panamá

