La lucha por el agua potable ya empieza a evidenciarse en las comunidades de La Requinta, en el corregimiento de Cerro de Paja de Los Pozos, y en sus vecinos de El Capurí. Los habitantes de ambas poblaciones se reprochan mutuamente que “por maldad” se les deja sin agua.
Martina Saavedra, vecina de El Capurí, aseguró que las 45 familias que viven en esta comunidad se quedan a cada momento sin el líquido porque los residentes de La Requinta, donde está la toma de agua, cierran la tubería.
Pero Domitilo Ávila, vecino de La Requinta, comentó que ellos no pueden “sacrificar a su gente” para garantizarle el abastecimiento a los moradores de El Capurí.
“Por años hemos estado abasteciendo de agua no solamente a El Capurí, sino también a El Jacintillo y Las Lagunitas”, señaló Ávila.
