Los problemas en el Instituto Superior de Desarrollo, Tecnológico y Comunitario (Isdetec), localizado en El Barrero de Aguadulce, no solo se limitan a la falta de agua potable y energía eléctrica. Ahora el departamento de Ingeniería y Arquitectura del Ministerio de Educación revela que el terreno donde se encuentra es muy fangoso y húmedo, lo que provoca el desborde de las aguas servidas.
El colegio fue construido por un monto de 850 mil dólares, por la empresa Services Corp., S.A., y en el mismo se educan más de 150 estudiantes provenientes de comunidades indígenas de Kankintú, Mununí, Kusapín, Besikó, Mironó, Nole Duima, Müna, Chichica y Ñürüm.

