Con la reactivación de los trabajos del nuevo hospital Manuel Amador Guerrero de la ciudad de Colón, la Contraloría General de la República y el Ministerio de Salud (Minsa) dejaron claro, a los directivos de IBT Group, que estarán vigilantes de forma permanente para que se cumpla cabalmente con esta obra millonaria.
Este hospital comenzó su construcción bajo la administración del expresidente Ricardo Martinelli, pero debido a falta de fondos sus obras se paralizaron en abril de 2014. Desde la semana pasada se dieron los primeros pasos para reanudar la obra hospitalaria.
Trabajos avanzan
Javier Terrientes, titular del Minsa, informó que luego de una inspección al área se pudo constatar que existe un movimiento de personal, por lo que vislumbra que pronto se tenga una plena construcción.
El jefe del Minsa confía en que una vez se culmine y la obra sea equipada, se podrá dar una atención de primer mundo a los colonenses.
Voceros del consorcio IBT Health, de origen español-estadounidense, integrado por las empresas Carimex, IBT y Riogersa, explicaron durante este encuentro que el hospital estará concluido en 24 meses (junio 2017), con una inversión de 161 millones 64 mil 266 dólares. El avance actual es del 36%.
Contralor fiscalizará
Durante la inspección a la obra, situada en las afueras de Colón, el contralor general de la República, Federico Humbert, pudo percatarse de que es necesario que se reactive cuanto antes el proyecto hospitalario, para que no se siga deteriorando.
Expresó que la institución a su cargo estará fiscalizando con su personal de Ingeniería e Infraestructura que la obra cumpla su cometido.
Este nuevo complejo se estima beneficiará a 250 mil personas, contará con modernas instalaciones y tecnología de punta, con una capacidad de 476 camas, en cuatro niveles, dividido en consulta extrema, diagnóstico y tratamiento, área crítica, administrativa y de servicios, y dispondrá de 980 estacionamientos.

