Luego de cuatro años de haber sido destituido del cargo de administrador de la agencia de la Lotería Nacional de Beneficencia de Aguadulce, la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia ordenó el reintegro en sus funciones de Rugiere Delvalle, así como que se cancele el pago de salarios caídos dejados de percibir desde que se tomó la medida
Delvalle denunció su despido por supuesta “persecución política”, ya que siendo convencional del partido Molirena manifestó su oposición a la fusión del colectivo con el partido Cambio Democrático (CD).
El director general de la LNB en ese entonces, José Pablo Ramos, sostuvo que la destitución era legal, ya que tanto el quejoso como los otros cuatro funcionarios habían incurrido en errores en la entidad. En el caso de Delvalle, señaló que este mantenía un vehículo de la institución afuera de un bar.
“Es triste esta situación, y aun más, es lamentable que sea este gobierno el que tenga que pagarme. Considero que quienes tuvieron que ver con mi despido deberían hacerse cargo de la mitad de lo que se me debe, porque sabían que no debieron hacerlo, pero ellos se creían dueños de la ley”, agregó refiriéndose a Ramos.
