Quince ríos ubicados en la provincia de Los Santos mantienen, en plena estación seca, solo un 10% de agua en sus cauces, mientras que moradores de 20 corregimientos confrontan problemas con el suministro debido a la disminución del caudal en un 50% de sus pozos subterráneos.
Este es el panorama presentado por el director regional del Sistema Nacional de Protección Civil, Héctor Gracia, ante las autoridades de la provincia santeña, las que deben elevarlo ante el Consejo de Gabinete para que evalúe la posibilidad de declarar zona de emergencia las áreas más afectadas.
SIN UNA GOTA
De acuerdo con el informe, en el corregimiento de Tres Quebradas los arroyos se han secado, mientras que en 12 corregimientos, entre ellos, El Corozal, El Cedro, Guásimo, Agua Buena, Las Cruces, Las Guabas, Villa Lourdes y Sabana Grande, la situación también es crítica.
Igualmente, centenares de dueños de fincas ganaderas carecen del recurso para darle de beber al ganado.
PRODUCCIÓN
Reportes del Ministerio de Desarrollo Agropecuario indican que a orillas del río Mensabé los cultivos de sandía y melón están mermando, porque el cauce también se secó.
Por su parte, los agroexportadores revelaron que en la última semana el costo de producción de los cultivos que mantienen a orillas de este río se incrementaron en más de $2 mil.
“El Mensabé se quedó sin agua para regar los cultivos que han comenzado a secarse, en medio del estrés ambiental que está azotando la zona”, sostuvo un productor. Ante esta situación hicieron pozos profundos y contrataron palas mecánicas para buscar algo de líquido.
La hora hombre de una pala mecánica oscila entre $130 a $150, mientras que la perforación de un pie de pozo está en $23, sin incluir la tubería, turbina y el tendido eléctrico.
Adicional al costo original de producción, calculado en $8 mil por hectárea, los agroexportadores invirtieron entre $2 mil 500 a $3 mil más en la búsqueda de agua subterránea, que también está escasa.
Carlos Ríos, de Mensabé Export & Import, S.A., con 14 hectáreas de sandía y 9 de melón sembradas en ese sector, dijo que se quedaron sin agua por el agotamiento del río.
Según Ramiro Vergara, productor de melón y sandía, quien tiene 15 hectáreas sembradas a orillas del río Mensabé, hasta mediados de febrero había buen flujo hídrico, pero ahora “apenas hay un poquito de agua”.

