Cuba se ha enfrascado en un proceso de actualización de su modelo económico y social, que incluye un plan de atracción de inversiones anuales por $2 mil millones. Este es apenas un fragmento del plan estratégico presentado por Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior del país caribeño.
“Nos hemos propuesto llevar adelante un proceso de transformación para lograr que el socialismo que construimos sea próspero, eficiente y sostenible”, dijo, tras referirse a un nuevo período de relaciones comerciales y políticas con Estados Unidos.
Cuba tiene como norte cambiar su matriz energética y lograr que el 24% de su generación proceda de fuentes renovables en los próximos 15 años.
Zonas francas con regímenes especiales para incrementar la exportación constituyen una fuente de interés para la inversión extranjera, acotó.
Según Malmierca, en el último año se ha constatado el interés de 300 empresas procedentes de más de 30 países por invertir en esas zonas especiales.
Desde el anunció en diciembre de 2014 por parte de los gobiernos de Estados Unidos y Cuba para restablecer relaciones diplomáticas y comerciales se han generado muchas expectativas.
“Aprovecho la ocasión para reiterar la voluntad de la parte cubana de continuar avanzando hacia la completa normalización de las relaciones”.
