La falta de una planta potabilizadora, de mejoras a las escuelas-rancho, así como de hospitales llevó a la gobernadora de la comarca Ngäbe Buglé, Omaira Silvera, a demandar del Gobierno respuestas positivas para mejorar la precaria situación de esta reserva indígena.
Silvera afirmó que el corregimiento de Soloy, en la región Nedrini, nunca había tenido una visita de un funcionario de gobierno como es la primera dama de la República, Lorena Castillo de Varela, lo cual aprovechó para pedirle apoyo, porque su gente está muy urgida.
Castillo de Varela expresó que es vergonzoso para un país que aún existan escuelas rancho en estas zonas indígenas, y que no han cambiado, sumado a que en el aspecto salud se tenga un nivel muy bajo, porque se sabe que hay muchas regiones que carecen de médico, y se tienen estructuras muy montadas, pero no cuentan con insumos ni doctores para atender a esta población.
Lo que debe hacerse en esta zona, precisó, es una reestructuración muy grande, la cual de seguro les tomará meses o dos años poder brindarles esa respuesta, pero aseguró que Panamá se transformará en el país que merecen los panameños.

