El servicio telefónico que se brinda en la provincia de Darién es “pésimo”, afirmó Nadine González, alcaldesa de Pinogana.
Agregó que son reiteradas las ocasiones en que este se va por horas y días, afectando a la población.
Indicó que no es posible que en muchos poblados de su distrito no haya teléfonos públicos que funcionen adecuadamente, y mucho menos señal de celular, mientras que en las comunidades donde sí hay señal sus habitantes deben buscar los sitios altos, sobre todo arriba de los cerros, para poder comunicarse.
Por su parte, la representante de Boca de Cupe, Rumalda Culiolo, sostuvo que el teléfono público de esta comunidad tiene meses de estar dañado y que aunque se ha reportado a la compañía responsable, esta no ha llegado a repararlo, y menos a instalar uno nuevo.
“Debido a la mala comunicación que hay en la provincia, aquí las urgencias no existen”, recalcó Culiolo.
En tanto, Daniel Tovar, representante del sector de Púcuru, denunció que en esta comunidad hay un teléfono público que años atrás podían usar, pero que una vez se instalaron en el lugar los retenes policivos, estos no se pueden utilizar, manteniéndolos incomunicados con el resto del país.
Sobre esta situación, representantes de las empresas que brindan el servicio de telefonía en esta provincia declinaron hacer comentarios, mientras que en la Autoridad de los Servicios Públicos informaron que no pueden opinar, pues no tienen presencia en Darién.
