Las pruebas de laboratorio practicadas a las muestras de los cerebros de cuatro reses que murieron el pasado lunes en una finca ubicada en Tolé, provincia de Chiriquí, determinaron que no sufrían rabia paralítica, ni tuberculosis bovina.
Rolando Guerrero, director regional del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), indicó que la muerte de los animales no guarda relación con ninguna enfermedad transmisible a humanos u otros animales.
Antes de morir, el ganado presentaba babeo y dificultades para mantenerse en pie, por lo que el Mida y el Ministerio de Salud decretaron una alerta sanitaria transitoria, mientras se concluyera el análisis de las las pruebas.
El jefe de la dirección de Zoonosis del Mida, Guillermo Chen, reiteró que no se trató de un brote de rabia u otra enfermedad de naturaleza contagiosa.
