Un mejor lugar para hospedar a los educadores, falta de luz eléctrica, ausencia de seguridad policial y el riesgo de transportar los estudiantes por el río Indio, principalmente en la época lluviosa, fueron las quejas que presentaron residentes de las comunidades montañosas de Donoso a Pedro Ríos, gobernador de Colón.
Una de las primeras comunidades visitadas por el jefe de la provincia fue Chilar, a unos 15 minutos del río Indio, donde los pobladores revelaron que las maestras que laboran en la escuela del área habitan en una vivienda deficiente, sin luz eléctrica, ni vigilancia policial.
El gobernador de Colón se comprometió con los residentes a presentar ante la Junta Técnica del Consejo Provincial de Coordinación estos problemas.
