La empresa Hidroecológica del Teribe, que adelanta la hidroeléctrica Bonyic en la región del Teribe, tomó la decisión de “evaluar” la continuidad o no del proyecto, toda vez que los frecuentes cierres de la carretera le han causado pérdidas por más de tres millones de dólares, informó ayer Roberto Pérez, coordinador de gestión ambiental y social de esta empresa.
Pérez confirmó que en las últimas semanas la empresa ha despedido a más de 300 trabajadores y que la semana entrante rescindirá de varios contratos.
La medida se toma debido a la inestabilidad en la que se opera, dijo el ejecutivo, y como prueba indicó que en las últimas semanas se han dado 15 cierres de calle dentro del proyecto, lo que ha incidido negativamente en el trabajo que deben realizar.
El proyecto hidroeléctrico de Bonyic se reactivó en 2009, luego de numerosos tropiezos. Se propone aprovechar las aguas del río Bonyic, en la región del Teribe, a 14 kilómetros al noroeste de Changuinola, y se calcula producir 30 megavatios de energía. Su costo se estimaba hace dos años en 100 millones de dólares.
El pasado mes de junio las actividades de la empresa estuvieron paralizadas por 65 días debido al cierre de la vía de acceso, motivado por la ruptura de la negociación en la “mesa de acción social” que se desarrollaba por iniciativa del Gobierno y entre los miembros de la comunidad naso que se oponen al proyecto.
