COLÓN. Una reunión con representantes de sus embajadas y autoridades del Sistema Penitenciario solicitan 60 extranjeros recluidos en el centro penal Nueva Esperanza, de Colón. Los detenidos se quejan de confrontar problemas de insalubridad, hacinamiento, inseguridad, abuso de autoridad, mala alimentación, infecciones, mora judicial y violación de sus derechos por incumplimiento de la Ley 55 y el Tratado Internacional de Repatriación.
Según su representante legal María Elena Ocampo, estos internos se abocarán a una huelga de hambre si no son atendidas sus reclamaciones. Por su parte, el director del centro, Cristóbal Góndola, informó que se han mejorado las condiciones del penal, se brinda atención médica a los enfermos y se fumiga a diario.
