Pese a la ausencia de los representantes de Generadora del Istmo, S.A., el Gobierno, delegados de los grupos indígenas y del Sistema de Naciones Unidas instalaron la mesa del diálogo tripartito que analiza el futuro del proyecto Barro Blanco.
En la reunión de ayer, la vicepresidenta, Isabel de Saint Malo de Alvarado, expresó que esta mesa tiene como fin convertirse en un instrumento para la construcción de acuerdos.
Tras aceptar la metodología de negociación y la mediación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) comenzó ayer la primera reunión del diálogo entre el Gobierno y representantes de la etnia ngäbe buglé, que definirá el futuro del proyecto Barro Blanco.
En el encuentro, celebrado en el Centro Misionero Jesús Obrero en Tolé, la gran ausente fue la empresa Generadora del Istmo S.A. (Genisa), que desarrolla el proyecto energético, cuyos representantes no acudieron por no ser invitados, a petición de los indígenas.
Otra ausente fue la cacica general de la comarca, Silvia Carrera, quien vía telefónica se excusó pues sufre de gripe.
Isabel de Saint Malo de Alvarado, vicepresidenta y canciller de la República, quien preside esta mesa, considera que a través del diálogo se llegará a un acuerdo, porque hay disposición y un buen ambiente.
No obstante, reconoció que es un tema muy complejo y que no se llegará a un acuerdo en poco tiempo, porque hay puntos que requieren evaluación.
Genisa debe participar
“Consideramos que la empresa debe participar; en algún momento el Gobierno le enviará la invitación a este diálogo”, puntualizó.
Expresó que el Gobierno es garante de que se respete el derecho de la inversión privada, además de honrar los derechos de la comunidad. Se trata, dijo, de buscar los espacios con responsabilidad.
Martín Santiago, representante de la ONU, señaló que luego de varias horas de debate y de reunión, se llegó a un consenso de que la agenda primordial es el interés público. “Hemos avanzado muchísimo en sentar las bases del diálogo, y viene un trabajo muy arduo”.
Sigue paralización
Por su lado, Mirei Endara, directora de Ambiente, confirmó que la entidad mantiene la suspensión temporal de los trabajos en la hidroeléctrica Barro Blanco.
“Mantenemos la posición técnica de que se tiene que cumplir con el estudio de impacto ambiental”, dijo.
Genisa sigue en espera
En un comunicado emitido ayer, la empresa Genisa expresó que pese a no haber sido convocada a participar en la mesa de diálogo, valora los esfuerzos de la Cancillería panameña por propiciar este acercamiento con la comunidad ngäbe buglé.
Aldo López, director ejecutivo, dijo esperar que el diálogo evolucione positivamente y que pronto sea aprobada su incorporación a la mesa para brindar los aportes que como empresa desarrolladora puede ofrecer.
Añadió que reconocen que la comunidad ngäbe buglé, como el resto del país, merece mejores oportunidades y confía en que el Gobierno hará lo necesario para respetar y garantizar los derechos de todos por igual.
Próxima cita
En tanto, se estableció para el viernes 28 de febrero el próximo encuentro entre las partes en Tolé.
Por la comunidad indígena, Ricardo Miranda, dirigente del Movimiento 10 de Abril, espera que en la mesa se resuelva el tema de Barro Blanco.
Acudieron también la diputada Crecencia Prado, los caciques Jeremías Montero, Chito Gallardo, entre otros representantes.
Por la parte gubernamental también estuvieron los ministros de Seguridad, Rodolfo Aguilera Franceschi; de Gobierno, Milton Henríquez; y la directora de Ambiente, Mirei Endara.

