Autoridades nacionales de los ministerios de Desarrollo Social (Mides), Público y de la Presidencia de la República se reunirán esta semana en la ciudad de Colón para asumir responsabilidad en el tema de la explotación de niños trabajadores en el distrito de Donoso, costa abajo de Colón.
Hace casi un mes, tras una gira de trabajo, funcionarios regionales del Mides, se percataron de que en varias comunidades rurales de la zona, niños desde los siete años de edad realizan trabajos riesgosos para su condición y un abuso de sus derechos, tales como cargar tanques de combustible y participar de la minería artesanal.
Dionisia Atkinson, jefa provincial del Mides, informó que la situación inicialmente se detectó en Coclesito, en donde se levantó un informe social para que todos en conjunto busquen alternativas que eviten que estos menores sean abusados, incluso cargando explosivos para actividad minera.
Informes brindados por las autoridades locales de Donoso revelan que estos niños son de la etnia Ngäbe Buglé y proceden de las regiones Ño Kribo y Kodriri, cuyos padres han emigrado a las montañas de Donoso, unos para emplearse en las explotaciones mineras del área y otros para practicar la minería artesanal.
Representantes de corregimiento de este municipio aseguran que los niños donoseños no realizan estas labores de riesgo, pero sí los infantes indígenas.
Añaden las autoridades que algunos cabezas de familia de esa etnia explican que es costumbre en su pueblo que los hijos, desde muy pequeños, ayuden en las labores del hogar, incluso con ellos, para generar ingresos con qué sostener la familia. Muestra de ello lo hacen en las cosechas de café en Chiriquí y parte de la vecina Costa Rica.

