Veintitrés derrumbes, entre críticos y medianos, ocurridos en un túnel han provocado desde el pasado mes de agosto la suspensión de operaciones de la hidroeléctrica Estí, dejando pérdidas económicas estimadas en unos 200 millones de dólares.
Humberto González, director de Asuntos Corporativos de AES Panamá, explicó que el problema comenzó cuando la planta de generación perdió potencia en un 10% y se iba incrementando, lo que obligó que se investigara el porqué de esta disminución.
Añadió que se tiene calculado rehabilitar el túnel entre 12 a 18 meses.
Estí tiene una capacidad instalada de 120 megavatios y desde 2003 se ha mantenido generando el 10% de la electricidad anual del país.
